31 agosto, 2016

OSTADAR a los miradores de LUCHON

LUCHON 2016



BÉLVEDÈRES (MIRADORES) DE LUCHON

Los días 9, 10 y 11 de septiembre Ostadar Mendi Taldea ha organizado una excursión a Luchon, para conocer desde las alturas el magnífico entorno montañoso que rodea a Bagneres de Luchon, la “reina“ de los pirineos.
El primer día llegaremos en bus a Superbagneres, desde donde ascenderemos al primer mirador, el Céciré (2403 m).
Según el clima y el horario volveremos a Superbagneres o descenderemos a las Granjas de Astau por el vallecito de Médassoles.
Nos alojaremos en régimen de media pensión en un albergue cerca de Luchon.
El sábado nos desplazaremos al Hospice de France para subir al histórico Port de Venasque, pasando por su refugio y sus ibones. Desde el puerto hollaremos el Sauvegarde (Tuca de Salbaguardia o de Cabellut), de 2738 metros, inconmensurable mirador.
El domingo, antes de regresar subiremos, también desde el Hospice, a la cima del Tuc dera Entecada (2268 m).        

SUPERBAGNERES:
A 1800 metros, la planicie de Superbagnères sólo era accesible a pie y a caballo. En 1912 un tren cremallera lo une a la villa de Luchon. Con un desnivel de 1170 m, recorría 6 Km en 45 minutos. Superbagnéres se lanza a los deportes de invierno: esquí, saltos de esquí, bobsleigh, luge, y se crea también una pista de patinaje. De 1911 a 1922 se construye el Gran Hotel. Además de su tamaño enorme, este establecimiento ofrece servicios de palacio de lujo: una orquesta toca dos veces al día, un médico, masajista y peluquero son puestos a disposición de la clientela.
En 1960 la apertura de la carreta que sube por el valle de Lis anuncia el declive del tren, que cesa su actividad en 1966. Es reemplazado en 1993 por una telecabina y el trayecto se hace ahora en 10’, con una capacidad de mil esquiadores a la hora. Hoy la estación ofrece un dominio de 23 pistas con 26 km de longitud, al pie del Céciré, con una vista grandiosa sobre los tresmiles.
                                               
(Las descripciones han sido copiadas de la guía Rando de Jean-Pierre Siréjol, aunque han sido comprobadas por mi).
CÉCIRÉ desde Superbagnères
Desde el aparcamiento de la estación de esquí de Superbagnères (1800 m),





 
 a la que accedemos en bus, iniciamos el recorrido hacia el sur, buscando las marcas rojiblancas de la GR10. Podemos desviarnos un poco hacia una mesa de orientación (estaba rota en 2015) para disfrutar de las vistas.



 
(El Céciré) 
 
 
Al poco de entrar en la GR10 unas señales nos indican que tenemos que coger un desvío (el trazado anterior está cerrado, han marcado un recorrido alternativo), bajando un poco hacia la izquierda, hasta los 1700 m, para reencontrarnos de nuevo más adelante con las marcas. Subimos hacia un visible collado, y pasaremos junto a una surgencia de agua. Sin llegar al col, en una hondonada giramos a la derecha, ladeando una pequeña cima, y por buena senda llegaremos cresteando al Céciré (2403 m). El panorama se lee de izquierda a derecha: hacia el sol naciente, las puntas del Maubermé y Crabère. Al sur, la increíble muralla del alto Luchon: Sauvegarde, Sacroux, Pic de Boum, Maupas, Crabioules, Lèzat, Quayrat, Tusse de Montarqué, Seil de la Baque, Spijeoles, Hourgade, etc.. Al oeste Neouvielle, Arbizon, Espiau y el Monte Né.    
                            
                                                        (Superbagneres desde el Cecire)
 
 
Regresamos hacia el col de Coume de Bourg  (2272 m), donde nos reencontramos con la GR10. Seguimos sus marcas descendiendo por la otra vertiente, y tras pasar un espolón accedemos a una comba; más o menos por su mitad, nada más pasar una pedrera, dejamos el GR10 (2170 m) y giramos a la derecha,
para bajar por sendas de ganado hasta una visible cabaña de pastores (1850 m). Una pequeña travesía hacia la derecha, al otro lado del barranco de Medassoles y por una desdibujada senda
seguimos bajando; más adelante giramos a la izda. y cruzaremos el arroyo (1618 m )  
 y llegaremos a otra cabaña (1547 m), con una fuente de agua cerca. Nos arrimamos a la derecha, y encontraremos un buen camino que nos lleva en pronunciado descenso hasta una alambrada eléctrica,
que no cruzaremos hasta el final; pasamos un cauce seco a la izquierda y junto a una losa de cemento bajamos a la pista que por su derecha nos acerca a las granjas de Astau (1145 m), donde nos espera el bus. Hay un par de bares en la zona.




HOSPICE DE FRANCE-PUERTO DE VENASQUE-SAUVAGARDE
“La distancia a recorrer en este circuito es bastante importante, pero el interés de los paisajes es tan grande que el esfuerzo físico es secundario. Imaginad, antes que nosotros, los muleteros, los mineros y los viajantes que emprendían bajo el peso de sus fardos el camino del puerto de  Venasque. Antes de cruzarlo, apreciad los lagos de Boum que imprimen un pedazo de cielo azul al pie del Sauvagarde. En el puerto la marcha roza los “grandes” y la vista sobre la cima más alta del Pirineo es grandiosa y única. La ascensión relativamente corta del Sauvagarde desde el puerto exige un pasaje expuesto pero asegurado por un pasamanos. El paso de l’Escalette y el Paso de la Mounjoie completarán el caminar de este boucle inolvidable” (Jean-Pierre Siréjol)

                                              
Dejando a la espalda el Hospice de France (1385 m) bajamos a cruzar el arroyo y subimos enfrente por la pista, hasta la pasarela de Penjat (1442 m). Ignoramos el camino de la derecha (camino de la emperatriz) y emprendemos la continua y dura subida que sin pérdida nos lleva a las ruinas de la “cabaña del Hombre” (2115 m). Más arriba nos encontraremos con el refugio guardado más pequeño del pirineo, el refugio de Venasque (2249 m), situado junto a los Boums du Port (preciosos lagos).
Siguiendo el buen sendero llegaremos al Port de Venasque (2444 m), frontera con España. El espectáculo es grandioso, enfrente de la Maladeta y Aneto.
Bajamos unos metros por la vertiente española para enseguida subir  por la derecha por un sendero que acaricia los flancos del Sauvagarde. Algunos pasajes rocosos están asegurados con cables para quitar miedo y asegurarse cuando las condiciones no sean óptimas.
Pic de Sauvagarde (2738 m). Situado idealmente, ofrece un panorama excepcional.
Al norte, los lagos de Boum y de la Montagnette, los pastos del plató de Campsaure. Al este, la cresta desde la Pique al pico de la Mina. Es el mejor mirador para el Aneto y Maladeta. Se puede también admirar el alto Luchonnais: Perdiguero, Maupas, Lezat, Quayrat, Céciré y a lo lejos Arbizon y monte Né.
                                
Volvemos por el mismo camino hasta el puerto de Venasque, y sin llegar a lo alto iniciamos una bajada en zigzag a la izda. para atravesar el flanco del pico de la Mina, por buen sendero. Llegamos al Port de la Picade (2460 m), y por la izda. vemos otro pequeño collado: el paso de l’Escalette (2396 m, panel indicador al Hospice de France).
Siguiendo las marcas amarillas llegaremos al Pas de la Mounjoie (2069 m), mojón fronterizo. Seguimos bajando a la izda. por el flanco del pic de la Mounjoie y del pico de Roye (Tuc Roi). En una bifurcación vemos un panel que nos dirige al Hospice, al que llegamos tras pasar por un bosque de hayas.

L’ENTECADA DESDE EL HOSPICE DE FRANCE
El pico Entecada tiene los dos pies en el valle de Aran, no lejos de la frontera. Su acceso fácil y agradable, sobre los pastos de altura de Campsaure, se inicia en el Hospice de France. Sólo el comienzo en el bosque y su cresta somital elevan un poco el nivel montañero, pero siempre sobre sendero. Su principal valor es su punto de vista sobre las altas montañas del valle de Aran y sobre el imponente macizo del Aneto y el alto Luchonnais.
Pasamos delante del Hospice (1385 m), todo derecho hacia el este (panel, seguimos “Fontaine Rouge”),
 
 entrando en el bosque por una pista de tierra. Dejamos a la dcha. una desviación a la Frèche; pronto vemos una fuente a la izda. (Fontaine Rouge).
Pasamos un cercado y llegamos a un gran plató; por la derecha vinimos ayer, del col de la Mounjoie. Hoy seguimos (panel) hacia el lac de Pouylané/Entecade. Cruzamos una valla y llegamos a un abrevadero (1900 m), con suerte con agua. Más adelante accedemos a un colladito, y nada más ver la cabaña de Arro
 dejamos el camino y entramos en una hondonada, que por cómodo terreno nos acerca a un pequeño lago (estang de Garzes) y a la cresta herbosa

 al sur del Entecada; por muy buen sendero llegamos a su cima (2268 m, vértice).
 Al Nordeste, Mauberme y Crabere. Al sur, el panorama privilegiado del valle de Aran, con una vista aérea de la Artiga de Lin y el Tuc de Mulleres. El macizo de la Maladeta, con el Aneto, el pic de la Mina, Sauvagarde, Sacroux.. Más al oeste la larga serie de 3000 del Luchonnais, el Arbizon y el Pic de Midi Bigorre.
Descenderemos por la cresta oeste, para hacer una circular. Primero haremos una cima casi tan alta como el Entecada, sin nombre en los mapas.
 Una serie de sube-bajas hasta llegar al Pic de Pouylané (2219 m), encerrado por unos cables. Más abajo llegamos al pas de Vilamos (2048 m, mojón 345). Aquí giramos al sur, hacia una poza seca, y por una vaguada encajonado (arroyo -seco- de Roumingau)
bajamos hasta la pista de Roumingau (veremos su cabaña a la dcha.). Giramos a la izda. hasta encontrar el cruce y el camino conocido en el ascenso. Ya sólo nos queda bajar al Hospice.

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